Reducción de la jornada laboral de un trabajador.
reducción de la jornada laboral de un trabajador

Hay diferentes empresas, que están imponiendo a sus trabajadores la reducción de jornada laboral ilegalmente. Si eres una de las personas afectadas, es imprescindible que leas con atención este post.

Teniendo esto en cuenta, en A. Ramírez y Asociados te contamos en qué casos no pueden obligarte a reducirte la jornada, qué ocurre si te quieren reducir un contrato a jornada completa o a tiempo parcial, y sobre todo cómo puedes defenderte ante estas situaciones.

¿ES POSIBLE CAMBIAR A UNA JORNADA A TIEMPO COMPLETO POR UNA A TIEMPO PARCIAL?

Esta es una de las dudas más frecuentes entre trabajadores. En este caso, normalmente la empresa le dice al trabajador, que quiere realizarle una reducción de jornada laboral. Pero cabe remarcar, que si este tiene un contrato a tiempo completo pero no desea este cambio, y el empresario es el único que tiene la intención de pasarle a tiempo parcial, verdaderamente la ley se posiciona a favor del trabajador. Este cambio, únicamente podrá ser realizado si el empresario consigue su consentimiento expreso por escrito. En general, la empresa no puede obligar al trabajador a coger la reducción de jornada laboral.

Por mucho que le digan que debe firmarles la conversión del contrato, el trabajador tiene la total libertad de aceptar o rechazar la propuesta. Porque al tener una jornada a tiempo completo, la empresa no tiene ningún derecho a realizarle una modificación sustancial de las condiciones de trabajo, para cambiarle su jornada a tiempo completo por una tiempo parcial. Aunque cabe remarcar, que el empresario podrá reducirle la jornada sin su consentimiento, si por razones verdaderamente justificadas toma la decisión de hacerle un ERTE de reducción de jornada. Debido a la situación tan negativa, que están viviendo hoy en día muchas empresas debido al coronavirus.

¿ES POSIBLE NEGOCIAR LA REDUCCIÓN DE JORNADA LABORAL?

Si la situación de la empresa es de alguna manera delicada, aunque un trabajador tenga derecho a que la empresa le mantenga a jornada completa, existe la posibilidad de que le puedan realizar un despido objetivo por causas económicas. Debido a esto, en algunas ocasiones puede ser beneficioso acordar con la empresa directamente, una reducción de jornada laboral temporal. Este pacto es recomendable tenerlo por escrito, firmado y también sellado por la empresa. En este pacto, es necesario que se indique a partir de qué fecha o momento, la empresa tendrá que devolverle a su jornada completa.

Gracias a esto, dicho trabajador podrá evitar que le despidan y además, se asegurará volver a la jornada completa. El mencionado pacto le servirá como prueba para exigir lo acordado, en el caso de que la empresa no cumpla con lo pactado.

ALTERNATIVAS ANTE LA REDUCCIÓN DE JORNADA A TIEMPO COMPLETO

Básicamente, la empresa no puede imponerle al trabajador dicha reducción porque así lo indica el artículo 12.4 e) del Estatuto de los Trabajadores. El cual, dictamina que que el cambio de la jornada laboral de un trabajo a tiempo completo por una a tiempo parcial, solo se podrá realizar a través de la aceptación voluntaria del trabajador.

Entonces por ejemplo, si no está de acuerdo con el empresario que quiere reducirle la jornada mediante un ERTE. El trabajador por una parte, puede decidir demandar al empresario en los juzgados, para que le devuelvan directamente a su jornada completa de trabajo. Por otro lado, el trabajador también tiene la opción de solicitar a la empresa la finalización de su contrato de trabajo. Si opta por esta opción, tendrá derecho a una indemnización de 20 días por año trabajado, y derecho a paro o subsidio por desempleo.

CONSECUENCIAS DE LA REDUCCIÓN DE JORNADA A TIEMPO COMPLETO

Si un trabajador no firma la conversión del contrato, de jornada completa a tiempo parcial, la empresa no podrá tomar represalias contra él. Porque el artículo 12.4 e) del Estatuto de Trabajadores, que mencionábamos anteriormente, le da una protección especial en esta situación. Sabiendo esto, la empresa prácticamente no podrá despedirle, aunque esté totalmente en contra de la reducción de jornada laboral.

Una vez se rechaza la reducción de jornada laboral, la empresa únicamente podrá realizarle un ERTE al trabajador, pero de manera temporal. O por otro lado, también podrán extinguir su contrato por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, que justifiquen esta medida en específico. Si se decantan por esta opción, deben abonarle al supuesto trabajador una indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 9 mensualidades.

¿ES POSIBLE IMPONER UNA REDUCCIÓN DE JORNADA LABORAL EN CASO DE TENER UN CONTRATO A TIEMPO PARCIAL?

Aquellos trabajadores que tienen un contrato a tiempo parcial, si la empresa quiere realizarle una reducción de jornada laboral, lo podrá hacer sin pedirle su consentimiento a partir de una modificación sustancial de las condiciones de trabajo. Como indica el artículo 12.4 e) del Estatuto de Trabajadores, la empresa debe llegar a un acuerdo con el trabajador para convertir su contrato a tiempo parcial, en un contrato a tiempo completo. Pero la empresa no necesitará el consentimiento del trabajador, si aumenta o reduce las horas de su jornada, a partir de una modificación sustancial de las condiciones de trabajo. Siempre y cuando, existan razones económicas, técnicas, organizativas o de producción que justifiquen esta medida.

Si esto no es así, el trabajador podría demandar a la empresa. En el caso de que se demande a la empresa, será el juez el encargado de decidir si la reducción de jornada laboral es justa o no. Si el trabajador tiene un contrato a tiempo parcial, el empresario puede reducirle la jornada mediante un ERTE temporal de reducción de jornada de trabajo. Si se decanta por esta opción, podría bajarle el salario entre el 10% y el 70%, además claramente de reducirle la jornada.

ALTERNATIVAS ANTE LA REDUCCIÓN DE JORNADA A TIEMPO PARCIAL

Si un trabajador no está de acuerdo con la reducción, puede optar por diferentes alternativas. La primera es sencillamente, aceptar la reducción de jornada laboral. Pero hay otras opciones, como la posibilidad de demandar a la empresa, por considerar que no son ciertas las razones económicas, técnicas, organizativas o de producción que manifiesta la misma. En el caso de que el juez considere que la reducción laboral no está justificada, el correspondiente ERTE o despido será invalidado.

Finalmente, el trabajador también puede optar por solicitar a la empresa la resolución del contrato de trabajo, si decide no aceptar la modificación sustancial de las condiciones de trabajo. Es importante saber, que al anular de manera voluntaria su contrato por no estar de acuerdo con la reducción de jornada laboral, tendrá derecho a recibir una indemnización de 20 días de salario por año trabajado, con un máximo de 9 mensualidades.

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