La validez de los mensajes de whatsapp

¿Sirven como prueba los mensajes de Whatsapp?

LA VALIDEZ DE LOS MENSAJES DE WHATSAPP

El artículo 18 de la Constitución Española dice:

«1. Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.

2. El domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registro podrá hacerse en él sin consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito.

3. Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial.

4. La ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos.»

El creciente avance de las nuevas tecnologías ha dado lugar a que muchas de las conversaciones importantes que mantenemos con otras personas sea mediante sistemas de mensajería instantánea como Whatsapp, Gmail, Facebook…

Como consecuencia, es cada vez más frecuente que en los procesos judiciales se aporten como pruebas las conversaciones mantenidas a través de estos medios.

Nuestro ordenamiento jurídico aún no ha regulado de manera específica el tratamiento probatorio de estos medios, han sido los tribunales que han introducido nuevos criterios jurisprudenciales para admitir la validez de estos medios.

De entre todos los sistemas de mensajería, vamos a tratar la validez de los mensajes de Whatsapp, tanto por su uso extendido como por las sentencias que se han pronunciado al respecto.

¿Qué se requiere para su admisibilidad como prueba? ¿Sirven como prueba los mensajes de Whatsapp?

Primeramente, el primer presupuesto para la admisibilidad de un mensaje de WhatsApp como prueba, es que se haya obtenido de forma lícita sin haberse vulnerado ni el derecho a la intimidad ni el secreto de las comunicaciones.

El segundo presupuesto de admisibilidad es la preservación de la cadena de custodia en la obtención y la conservación de la prueba, de modo que se pueda acreditar su autenticidad e integridad.

Es este segundo presupuesto que resulta más complejo, pues Whatsapp, a diferencia de otros sistemas de mensajería, muestra vulnerabilidades de seguridad que hacen difícil demostrar la autenticidad e integridad de sus mensajes, ello es así porque:

Whatsapp guarda los datos en una base de datos sin cifrar dentro del terminal móvil, pudiendo editarse estos datos sin dejar ningún rastro de dicha edición, es decir, que se pueden manipular fácilmente.

No obstante, esta posibilidad de manipulación no determina la absoluta exclusión de estos mensajes como prueba documental, pues es el Juez el que ha de valorar si en el caso concreto ha existido una posible alteración de la autenticidad y de la integridad, dando lugar a la denegación del medio probatorio, o si, por otro lado, se admite su valor probatorio.

¿A quién corresponde probar la autenticidad de la prueba?

La carga de la prueba corresponde a quien pretenda aprovechar su idoneidad probatoria. En tal caso resulta indispensable la práctica de una prueba pericial que identifique el origen de la conversación, de los interlocutores y el contenido.

Sin embargo, es importante matizar, que no es necesaria la acreditación de la autenticidad ni de la integridad del mensaje cuando la prueba no ha sido impugnada por la parte contraria, pues sin dicha impugnación, los mensajes de Whatssap deberían ser admitidos como prueba.

¿Son válidas las capturas de pantalla?

En principio las capturas de pantalla no son prueba suficiente, pese a que existan sentencias que reconozcan el pleno valor probatorio a unos pantallazos, lo más recomendable es aportar las capturas de pantalla junto a otros medios, como las grabaciones de audio que explicamos AQUÍ de prueba instrumentales y adicionales para acreditar la integridad y autenticidad de estas capturas (como por ejemplo la testifical de alguno de los interlocutores o alguna prueba pericial informática que la certifique).

Por lo tanto, de lo expuesto podemos concluir que los mensajes de WhatsApp son perfectamente válidos como medio de prueba en un procedimiento judicial, si bien, se han de cumplir los requisitos de licitud, autenticidad e integridad, y para ello, resulta imprescindible también valerse de otros medios (grabaciones, correos electrónicos…) que aporte una convicción sólida al juzgador respecto de los hechos que se pretenden acreditar.